Aunque siempre podríamos tener más eventos aéreos en la capital, bien es cierto que hay no pocos que se pueden aprovechar. Tenemos el museo del Aire en el aeródromo de Cuatro Vientos donde se pueden observar varios modelos de avión que provienen de la historia de la aviación española. Desde el Plus Ultra hasta los modernos cazas del ejército del aire, pasando por una sección de helicópteros variados y algunos de los más antiguos biplanos de madera y tela, réplicas de aquellos que surcaron los aires en los inicios de la conquista del aire por los más intrépidos aviadores españoles de principios del siglo pasado.

A no mucho más de un par de kilómetros de este museo hay otro museo que es algo más interesante. Se trata del que regenta la fundación Infante de Orleans una parcela ajardinada del propio aeródromo de Cuatro Vientos. Allí se dan cita los aficionados a ver volar esas maravillas de la ingeniería aeronáutica de todos los tiempos. El amarillo intenso del North American T-6 surcando el azul del cielo de aeródromo, o el robusto C-45 Beechcraft réplica del que sirvió de attrezo en alguna película de Humphry Bogart. O "el abuelete", un De Havilland DH-60 Moth fabricado en Inglaterra en 1925. Todos ellos en perfecto estado y capaces de realizar vuelos en sus más óptimas condiciones. Y si tienes suerte y el viento no te juega una mala pasada, los podrás ver volar cada primer domingo de mes excepto los meses de Enero y Agosto.

Otra zona que no deberías perderte es la zona de cabecera de pista 33L del aeropuerto de Madrid-Barajas. Por ella entran no pocos de los aviones comerciales que aterrizan en Madrid Barajas en una configuración estándar. De lo que estoy hablando es de un "deporte nacional" llamado planespotting que consiste en retratar con nuestras cámaras de fotos los aparatos en vuelo o en la pista. En España hay muchos aficionados a este noble "deporte". Es una modalidad poco conocida dentro de la fotografía, y sin embargo tiene sus adeptos, os lo aseguro.

Lo que echamos en falta los del Foro es una competición de vuelo acrobático. La copa Red Bull se efectúa en lugares demasiado alejados como para pasar una tarde divertida. Y la patrulla águila del ejércíto español de vuelo acrobático no hace demostraciones en la capital, o al menos no son conocidas. Demandamos más oportunidades para los aficionados.